SIN NOTIFICACIONES, CIUDADANOS CON DEUDAS MILLONARIAS POR FOTOMULTAS TAMBIÉN EN EL INTERIOR

Las multas emitidas por la provincia a partir de fotos tomadas por cámaras radares no es una situación exclusiva de la autovía de la ruta nacional 16, ocurriendo también que vecinos del interior se encuentran con infracciones de las que no fueron notificados.

La sorpresa de los ciudadanos chaqueños que se movilizan por las rutas del Chaco adentro no fue para nada grata al ingresar a la página indicada por la policía provincial para la consulta de multas.

Las supuestas infracciones generan deudas exorbitantes para muchos, encontrándose algunos vecinos que el día indicado en el documento cargado en el sitio web corresponde a momentos en los que su vehículo estaba inmovilizado en su domicilio.

Los cuestionamientos por el accionar de la administración provincial suman antecedentes en otras rutas, como está ocurriendo con la nacional 95 que en su paso por La Tigra, por citar un ejemplo, tiene cámaras con radar.

En el caso del paso de la vía por la localidad la cartelería de aviso de existencia de radar fue colocada en los primeros días de abril de este año, mientras que la gente de la zona se encuentra con multas generadas en marzo del año pasado. En ese tiempo no existía siquiera señalización, una exigencia que debe cumplirse para el aval de una infracción. El otro tema es que tampoco se sabe en qué momento los dispositivos fueron homologados por el ente nacional que debe habilitar su funcionamiento.

SILENCIO FUNCIONAL

La respuesta a los interrogantes sobre las multas generadas a partir de las fotos tomadas por las cámaras radares sobre las rutas nacionales 16 y 95 solamente es el silencio. El intento de lograr una explicación a la metodología implementada por el juzgado administrativo de la Policía Caminera es en vano. Nadie responde, ni el jefe de la Policía del Chaco, ni el juez Administrativo de la Caminera con asiento en Resistencia, donde se concentran todas las fotomultas y tampoco el subsecretario de Seguridad Vial da una explicación.

El silencio y la ausencia de una comunicación oficial que brinde detalles a los vecinos de cómo se generan las onerosas multas y la ausencia de una notificación de las mismas, provoca que la desconfianza se posicione.

«Es todo una truchada, una estafa», dicen algunos de los ciudadanos que descreen de la validez de una página en la web mediante la cual se debe consultar la existencia de infracciones. La desconfianza es justificada, ya que el gobierno provincial no emitió un comunicado oficial ni los funcionarios hablan sobre el asunto.

Diario Norte Digital

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